2018 24 nov
Empresa / Artículos / ¿Cuáles son los valores que nos harán mejores en el futuro? Editor: CREARMAS E+G

Desde CrearMas pensamoes que potenciar los valores humanos es clave para un mundo mejor. 

Los valores humanos son aquellos aspectos positivos que nos permiten convivir con otras personas de un modo justo con el fin de alcanzar un beneficio global como sociedad. No los comprendemos como un rasgo únicamente individual, sino todo lo contrario: un valor resulta tan útil y beneficioso para nosotros como para el resto de nuestros semejantes, y existe en cualquier sociedad sin importar el país, la cultura o la religión. En otras palabras, son aquellos aspectos de nuestra educación que consideramos buenos y honestos para nosotros y los que nos rodean, como la empatía, el respeto, la solidaridad o el optimismo.

Del mismo modo, las características propias de estos valores y su importancia pueden variar dependiendo del contexto, pero todos comparten cuatro puntos clave: su importancia varía en la vida de la persona a lo largo de la misma, pueden cambiar según la experiencia, mantienen una jerarquía (hay personas que consideran que el respeto está por encima de la generosidad, y viceversa) y suponen una satisfacción al practicarlos y vivir conforme a nuestras creencias.

Los valores humanos de cada persona son aquellos que nos guían a lo largo de todas nuestras acciones y decisiones, e incluso en nuestra lista de prioridades vitales, y, colectivamente, nos ayudan a avanzar como sociedad.

La empatía

La empatía nos permite establecer vínculos más sólidos y positivos con los demás. Se define como la capacidad para reconocer y comprender los sentimientos, ideas, conductas y actitudes de los demás y entender las circunstancias que les pueden afectar en situaciones concretas.

Es una destreza básica de la comunicación interpersonal, permite un entendimiento adecuado entre dos o más personas y es fundamental para captar e interpretar adecuadamente el mensaje del emisor y así entablar un diálogo eficaz.

Supone una habilidad que nos permite entender no sólo las palabras del otro, sino también sus sentimientos, generando simpatía, comprensión y ternura. Es el rasgo que caracteriza a las relaciones interpersonales o sociales exitosas.

El respeto

Sólo respetando a los otros se puede construir una sociedad con menos discriminación y sin violencia. Además, respetar exige tratar a los demás con cortesía y de manera amable, con el fin de procurar mejores relaciones humanas.

Sin duda, este valor se debe asumir por los miembros de la sociedad como un compromiso que permita demostrar tolerancia y comprensión a los seres humanos, entendiendo que no se deben tomar en cuenta las diferencias basadas en aspectos como, raza, género, fisonomía, cultura, nivel económico o educación. Por esta razón, es necesario entender entonces que solo aprendiendo a respetar y tolerando a los otros se podrá obtener el respeto que todos se merecen.

La solidaridad

Se puede decir que la solidaridad se establece como la base de muchos otros valores humanos o, incluso, de nuestras relaciones sociales más valiosas, tal como es el caso de la amistad. En este sentido, la solidaridad nos permite sentirnos unidos a otras personas en una relación que involucra sentimientos necesarios para mantener el funcionamiento social normal.

En términos más generales, puede incluso permitirle al hombre sentir que pertenece a determinado lugar; en otras palabras, permite desarrollar sentimientos como los de pertenencia a cierta nación, manteniendo a los ciudadanos de un mismo lugar luchar juntos por un mismo motivo o trabajar unidos para lograr una misma meta.

El optimismo

La persona optimista posee cualidades que le permiten confiar en sus capacidades y posibilidades, enfrentando con perseverancia y en estado muy positivo ante cualquier dificultad que se les presente en el camino. La persona optimista encuentra soluciones donde muchos creen no poder encontrarlas. Ser optimista es soñar en grande con lo posible, apoyado en fundamentos creíbles y posibles.
 
No necesariamente las personas optimistas siempre tienen éxito. También los optimistas pueden equivocarse, pero lo intentan, que es lo importante. El optimista fracasa y recomienza, fracasa y recomienza permanentemente en busca de soluciones.
 
En definitiva, estos valores se convierten en guías y pautas que marcan las directrices de una conducta coherente. Se convierten en ideales, indicadores del camino a seguir. De este modo, nos permiten encontrar sentido a lo que hacemos, tomar las decisiones pertinentes, responsabilizarnos de nuestros actos y aceptar sus consecuencias. Nos permiten definir con claridad los objetivos de la vida. Nos ayudan a aceptarnos tal y como somos y estimarnos. Nos hacen comprender y estimar a los demás. Facilitan la relación madura y equilibrada con el entorno, con las personas, acontecimientos y cosas, proporcionándonos un poderoso sentimiento de armonía personal.















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