2018 09 jul
Empresa / Artículos / Optimismo = influencia positiva Editor: CREARMAS E+G

Ahora que todos estamos ya pensando en las vacaciones, tal vez es el momento de reflexionar sobre cúal sería nuestra compañía de viaje ideal, y así probablemente puedas contestar de forma rápida a la siguiente pregunta: ¿con quién prefieres ir de viaje; con una persona Optimista o con una Pesimista?.

Si la respuesta obvia es con la Optimista, no podemos olvidar que el Pesimista / Realista también tiene sus ventajas, ya que es más precavido y puede solucionarnos algunos problemas por precaución que el Optimista es posible que no diera importancia o incluso obviara.

Reformulemos la pregunta para el mundo del trabajo ¿Quién te gustaría que fuera tu jefe/a una persona Optimista o una Pesimista?. En este caso el Líder Optimista seguramente tire del carro en situaciones adversas y problemáticas y ayude a su equipo a influir para que vean fácil superar los retos y dificultades que se presentan. Una persona optimista, está predispuesta a buscar las cosas positivas que le rodean. Esto no quiere decir que a esa persona le pasen más cosas buenas que a otras, simplemente, se centra en buscarlas y valorarlas.

Las personas que realmente lideran desde el optimismo o el pensamiento positivo tienen muy claro que está en sus manos el poder y la capacidad de dirigir el curso de su vida y de su organización. Estos líderes saben a dónde van y contagian su sueño a las personas de su equipo u organización. Cuándo el líder no sabe donde va, cuando navega sin rumbo no está liderando, simplemente está dando un paseo.

Para liderar se han de percibir las actitudes de cada uno y estar atento a la influencia que el pesimismo y el desánimo de alguna de las personas pueda ejercer sobre las demás. El pesimismo es contagioso. Instalarse en la queja es contagioso.

Cuando tu equipo está instalado en la queja, vuestros resultados serán inferiores a los que tenéis cuando os veis a vosotros mismos capaces de desafiar los retos que estáis afrontando en este momento. Tu capacidad de ser optimista en momentos difíciles será la cualidad que marcará profundamente la diferencia, vuestros resultados serán extraordinarios.

Y es que la alegría es una emoción que surge cuando nos sentimos ganadores. Cada día hay pequeñas o grandes ganancias en nuestro entorno laboral. ¿Sabemos apreciarlas? El líder optimista está atento a estos logros y sabe celebrar cada triunfo, cada cambio positivo, cada éxito. Sabe que celebrar y reconocer la participación y merito de todos es realmente estimulante y motivador para seguir adelante. No tiene miedo de perder protagonismo si comparte el éxito, ni se atribuye logros de otros. La alegría también es un virus contagioso y el líder estimula su contagio.

Cómo algunos deportistas, el líder sabe que su carrera será de fondo, que requerirá de su esfuerzo y tenacidad para lograrla y para seguir estimulando a su equipo aun en los momentos más difíciles. No pierde el tiempo lamentándose por negativa que sea la situación. Sabe que en sus manos está la posibilidad de cambiar la situación y lo hace. Sabe perseverar a pesar de que los resultados no sean inmediatos. Saben avanzar de manera gradual, no abandonando a pesar de las frustraciones y fracasos ocasionales.

Da valor a lo importante antes de que eches la vista atrás y te des cuenta que es demasiado tarde.




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