2017 06 nov
Empresa / Artículos / Recuperar la ilusión Autor: Jorge Mas

En el año 2007, se inicia una gran crisis que nos afecta de tal manera que muchas empresas deben cerrar y donde la economía vive un gran retroceso. Simplificándolo en 2 líneas sin entrar en detalles de los acontecimientos del 2007 al 2016, estos son los hechos, donde han dejado algunas secuelas además de una situación económica muy negativa. 

Familias Empresarias han visto cómo sus negocios han perdido gran parte de sus activos, otros han tenido que cerrar y algunos han sobrevivido con una gran dificultad. Las consecuencias de esta drástica cronología, han sido perder en muchas ocasiones el estado de ánimo, conflictos emocionales, conflictos de pareja y familia, (que ya sabemos que cuando hay problemas económicos las discusiones pueden ser más frecuentes, angustias en las negociaciones con los bancos, proveedores, acreedores, problemas de liquidez, y un sin fin de adversidades.

Siempre digo que ser Emprendedor o Empresario, ya sea gestionando una tienda o una gran empresa, es un deporte de alto riesgo, ya que las taquicardias están a la orden del día, por eso hay que hacer deporte y llevar una buena alimentación, para combatir tan duro esfuerzo. Contra las secuelas emocionales, el deporte es también una buena ayuda.

A partir del 2016 se ha notado una mejora en la economía, que obviamente ha influido en la recuperación del consumo. Un dato significativo para mí es cuando el sector de la automoción e inmobiliario crece, son buenos síntomas para entender que el consumo en breve mejorará.

Cuando los condicionantes externos son favorables, la gestión interna de un establecimiento o empresa son claves para aprovechar la tendencia alcista y ver una mejora sustancial de sus ventas, de lo contrario no notaran una mejora, incurriendo en errores internos de gestión.

Siempre he querido diferenciar entre crisis interna vs crisis externa. La primera depende de la gestión que realiza la propia empresa, como uno es capaz de salir adelante. La segunda es aquella que hace que las tiendas o compañías a veces se vean incapaces de todo y aun realizando una buena gestión interna.

Pues bien, desde el 2016, podíamos empezar a decir con la boca grande que la crisis externa estaba llegando a su fin para poder empezar a disfrutar de un mercado alcista.

Este año 2017 la ciudad de Barcelona ha recibido un duro golpe, en agosto del 2017 vivió uno de sus peores momentos del siglo XXI, con los atentados sucedidos en la Rambla. La ciudadanía se volcó con una gran ejemplaridad en actos de solidaridad y ha sabido encajar este gran duro golpe, muy a nuestro pesar. El consumo se vio afectado momentáneamente, pero posteriormente dio síntomas de normalidad.

Por razones distintas desde el 1 de octubre se vive en la ciudad de Barcelona una situación que no sabemos dónde nos va a llevar, y que nos está angustiando. Pero lo que sí que sabemos son sus consecuencias actuales, una bajada del consumo estrepitoso, bajada del estado de ánimo, crispación, preocupación e incertidumbre económica futura, el objetivo del artículo es emprender la reconstrucción, reflexionando en soluciones futuras para mejorar la situación actual. 

Después de casi 10 años en crisis simplemente el hecho de ver un futuro sin salida a una nueva crisis, se hace difícil de asimilar, por 2 motivos el primero es económico, ya que tantos años de agonía, puede hacer que no muchas empresas aguanten una segunda crisis, y el segundo motivo es anímico, el más relevante para salir adelante, es la llamada perdida de ilusión.

Creo enérgicamente que la ilusión no la podemos perder nunca, pero lo que sí que creo que debemos reflexionar en el enfoque, sin negocio no hay riqueza y sin riqueza la economía no mejora.

Debemos de ser fuertes y recuperar la mentalidad del 2007, una mentalidad que nos enfoca en nuestras compañías y en lo necesario para hacerlas mejor y sostenibles. Actualmente estar descentrado en otros aspectos puede hacer que el corazón nos haga perder la cabeza y nuestro negocio.

Creo enérgicamente que la ilusión no la podemos perder nunca, pero lo que sí que creo que debemos reflexionar en el enfoque, sin negocio no hay riqueza y sin riqueza la economía no mejora.

Debemos de ser fuertes y recuperar la mentalidad del 2007, una mentalidad que nos enfoca en nuestras compañías y en lo necesario para hacerlas mejor y sostenibles. Actualmente estar descentrado en otros aspectos puede hacer que el corazón nos haga perder la cabeza y nuestro negocio.

Algunas sugerencias.

1. Márcate objetivos de ventas para el 2018

2. Márcate objetivos de comunicación con tu equipo

3. Márcate objetivos para hablar más en positivo

4. Evita personas negativas

5. Evita hablar de temas que te indignen

6. Comunica con una sonrisa

7. Rodéate de gente altamente positiva

8. Valora a los demás 

9. Felicita a tu equipo con asiduidad

10. Reconoce el esfuerzo

11. Premia los resultados

12. Olvídate de un mundo mejor y piensa en cómo mejorar tu entorno más cercano

13. Trabaja más horas de lo habitual

14. Sueña despierto

15. Sueña en que empresa o tienda quieres tener

Si pones en práctica estas 15 sugerencias te aseguro que tu estado anímico va a mejorar en pocas semanas.

Piensa que sin ilusión no avanzamos, recupera tu ilusión e influye en  los demás ilusión.




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