2018 16 jun
Gastronomía / Artículos La gastronomía, uno de los placeres más low cost Editor: CREARMAS E+G

Mientras escribía el nombre del título de este artículo me ha vendio a la memoria el nombre del restaurante Sublimotion. Ubicado en un lugar secreto en las inmediaciones del Hard Rock Hotel Ibiza, Sublimotion ofrece todas las noches de verano una experiencia exclusiva reservada a 12 comensales, donde se sirve una veintena de platos de alta gastronomía elaborados por el chef Paco Roncero y la colaboración de otros cocineros que en total suman 8 estrellas Michelin.

Aunque el protagonista principal es la alta gastronomía, la cena acaba siendo mucho más que eso. La música, la tecnología y la neurociencia juegan un papel muy destacado y convierten esta experiencia en un show en directo en el que el comensal forma parte de cada una de las escenas y se ve inmerso en un mercado callejero de Tailandia o en la cabina de un avión. Toda una experiencia exclusiva y única por 1.500 euros por persona.

Y aquí he empezado a pensar que tal vez el título del artículo no fuera el más adecuado. Pero también pienso que la vida es un proceso que se mide en experiencias y que cada cual puede otorgar un valor a esas experiencas. ¿Y si el sueño de toda una vida es pasar una noche en este restaurante ibizenco rodeado de glamour y exquisitez? ¿Y si he ahorrado durante un tiempo para darme este "lujazo"?. Quien me dice a mi que en ese momento de disfrute aquello que en un principio pueda parecer un precio estratosférico se convierta en un detalle nimio ante lo que estoy presenciando. ¿Qué valor tiene vivir una experiencia única?. Parafraseando un conocido anuncio de televisión.... "no tiene precio".

Aunque sigo pensando en el título del artículo, y ahora recuerdo otra experiencia gastronómica que repito bastante a menudo. Llegar a casa después de un día ajetreado, ir al armario de la cocina y echar mano de esa bolsa de patatas con gusto a jamón que tanto me gustan, abrir la nevera y coger una cerveza fresca, muy fresca..., de las que las gotas de agua resbalan por su superficie. Y así, con la bolsa y la cerveza recien abierta, sentarme en el sofá y dar ese primer trago que siempre es el que mejor sabe, acompañado de un buen pueñado de patatas. Otra experiencia culinaria que puede que no vaya más allá de los cuatro euros, y que en ese momento para mi es el momento más exclusivo del día. Otra experiencia en la que el precio es secundario. Yo, mi sofa, mi vol de patatas y esa bebida tan nuestra. ¿No te están dando ganas de ir ahora al armario y a la nevera?

La gastronomía es una fuente de placer. Encontramos en la alimentación, una vía para encontrar la felicidad. El sabor, la textura, el olor (ese croissant recien salido del horno por la mañana) y la presentación de un plato son sensaciones que perduran. En definitiva buscamos una  "experiencia alimentaria", que nos trasporte a un momento único y memorable a través de la alimentación, con la búsqueda de placer, la diversión o la atracción por la novedad. Y si la conseguimos... ¿realmente importa el precio?

¿Y tú?.. ¿qué experiencias gastronómicas has vivido o desearías vivir?





2018 13 may
Gastronomía / Artículos Cuando la gastronomía se convierte en un ocio Editor: CREARMAS E+G

Puede parecer una barbaridad lo que ahora voy a exponer, pero igual que hay gente que paga muchísimo por un cuadro para mí lo que se come en ciertos lugares es como una obra de arte. Y a la búsqueda de ese arte dedico parte de mi tiempo, haciendo de la gastronomía y todo lo que le rodea una de mis pasiones.

Por un lado, conocer nuevos restaurantes de una ciudad, probar  platos extravagantes, hacer recetas diferentes, asistir a inauguraciones de locales alternativos… Dedicarme a conocer todo lo relacionado con el buen yantar, los nuevos locales, y las tendencias culinarias que llegan de otros lares. 

Por otro lado, descubrir esa panadería que hornea la mejor baguette de la ciudad, la pastelería que elabora la nata más sabrosa o la cantidad exacta y recomendada de curry para cocinar un buen pollo tikka masala... son ejemplos de opciones que nos pueden proporcionar momentos únicos durante un día.

Como véis, esta devoción por la cocina y todo lo que le rodea no tiene porque ser sinónimo de frivolidad y superficialidad. Hay mil maneras (y presupuestos) para disfrutar de la gastronomía

Soy de los que piensa que aquella persona que no pueda disfrutar de una buena comida, nunca podrá disfrutar la vida. Y es que no hay nada como el exquisito sabor de nuestra receta de comida favorita, la cual en ciertos momentos puede darnos la vida, más aún si estamos hambrientos, o nuestro estado de ánimo está algo decaído ese día. Y es que está más que demostrado que la comida produce una sensación parecida a la felicidad, la cual está camuflada en la satisfacción de sentirnos satisfechos por dentro. 

La gastronomía siempre ha formado parte de la filosofía de vida mediterránea. Pero en los últimos años esta tendencia de ocio gastronómico se ha convertido en toda una moda.

Salir con los amigos de tapas o con la familia o la pareja a cenar es algo que hacemos en nuestro día a día, pero la tendencia actual que existe por la cultura gastronómica va más allá. El interés por la cocina y el buen comer ha aumentado en los últimos años y muchos son los que se deciden por esta opción para pasar sus ratos de ocio.

Puestos a disfrutar, la gastronomía es uno de los mejores medios para hacerlo, pues te hace gozar con los cinco sentidos, incluso antes de estar delante de la mesa.

Hoy en día no solo nos gusta salir a comer en buena compañía sino que estamos interesados en conocer la elaboración de los platos, probar las recetas de la cocina más tradicional, la procedencia de los alimentos o descubrir la ciudad de donde son típicos algunos productos.

Me gusta pensar que las personas como yo somos amantes de la cultura de la buena comida. Personas que creen que la cultura culinaria es parte importante en la historia de la ciudad y el estilo de vida del país. En mi caso, diría que la característica que mejor me define como amante de la gastronomía es una viva curiosidad, por hallar auténticos y originales sabores. Un deseo por coleccionar recuerdos de todo aquello que pruebo y huelo y un profundo respeto por los cocineros que preparan platos con legítimo amor.

La comida y el comer no empiezan ni en la mesa ni en los fogones, son parte de la vida entera





2018 22 abr
Gastronomía / Artículos Aprender a comer en la mesa sin necesidad del móvil Editor: CREARMAS E+G

Pongámonos en situación: fin de semana y decidimos salir a cenar, recorrimos las calles de Barcelona hasta encontrar un sitio con encanto para compartir una velada cálida que compensara la noche fría de sábado que se sentía en la ciudad. En la mesa de al lado una pareja esperaba el menú. Durante más de 10 minutos no se dirigieron la palabra, ni se miraron. Él no paraba de chatear y ella no levantaba la vista de la su pantalla de móvil. Un hecho que, lamentablemente, no es aislado en los restaurantes y es que cada vez más, vayas donde vayas, siempre encuentras mesas en las que el móvil está listo también para compartir la experiencia gastronómica con el mundo virtual, desde un sitio privilegiado: al lado del tenedor, encima de la mesa.

El móvil se ha convertido en una extensión de nosotros mismos, casi en una parte indisoluble de nuestra mano y ya de nuestra personalidad. Nos despertamos y antes de mirar alrededor, buscamos el móvil e incluso podemos sufrir un amago de infarto si descubrimos que nos lo hemos dejamos en casa. Desde la llegada de los smartphones, de aplicaciones como whatsapp o desde que múltiples redes sociales como Instagram se instalaron en nuestro día a día, no son pocas las situaciones tensas derivadas de un uso intenso y casi adictivo del móvil. Y para evitar normalizar situaciones en las que el móvil centra y capta todos nuestros sentidos hay restaurantes que han decidido seguir la política de intentar que las personas no utilicen el teléfono móvil durante el disfrute del paladar. La pregunta es fácil: ¿tú serías capaz de cenar con tu pareja o amigos y no tocar tu móvil ni una sola vez?

Mientras te lo piensas, recuperaremos algunos ejemplos de locales que han intentado aplicar esa máxima a su rutina. En 2012 un restaurante de Los Ángeles decidió ofrecer un 5% de descuento a los comensales que fueran capaces de olvidarse del móvil durante la comida. Al parecer, el chef y propietario de dicho restaurante, se cansó de comprobar cómo éste se había convertido en un elemento de distracción para sus clientes, que no eran capaces de vivir realmente la experiencia gastronómica que estaban disfrutando ni tampoco se concentraban en la compañía, que al final, en conjunto, es la clave del éxito para que una comida o una cena nos deje un recuerdo delicioso.

Más recientemente, otro restaurante, en este caso de Nueva York, decidió llevar la desintoxicación digital al extremo: prohibieron el uso de los teléfonos móviles e incluso hablar con tus compañeros de mesa. Quizás una solución un poco drástica que busca el silencio total para disfrutar mejor de la comida. De todos modos, Copenhague ha sido una de las ciudades pioneras en introducir el cartel de “prohibido móvil” en sus establecimientos. En la capital danesa no es extraño observar cómo los comensales se aíslan del mundo online, para sumergirse en el mundo real, mirándose directamente a los ojos mientras recuperan la esencia de la conversación con quién han decidido salir de restaurante. Da miedo pensar que esta situación empieza ya a parecer irreal, ¿verdad?  





2018 10 mar
Gastronomía / Artículos La cocina de 20 minutos. Una oportunidad para cocinar en casa. Editor: CREARMAS E+G

Cocinar en casa se ha vuelto todo un reto. No tienes ni el tiempo suficiente ni las ganas necesarias para cocinar pero quieres comer bien y disfrutar de la cocina, ¿eso es compatible? Pues sí, con cocinar 20 minutos es suficiente. Y es que el disfrute no va ligado al tiempo que le dedicamos, sino al cómo dedicamos ese tiempo.

El objetivo final de meterse en la cocina y elaborar un plato no debe ser que quede delicioso, lo importante es disfrutar del proceso, de probar, inventar, mezclar, improvisar… Si después el plato queda rico, pues eso que te llevas. Pero si no disfrutas la elaboración, difícilmente puedas disfrutar de la degustación.  

Dicen que cocinar, solo o acompañado, es terapéutico. La cocina se convierte en un espacio de experimentación, donde tú eres el protagonista y donde se pueden tomar decisiones sin pensar demasiado, simplemente dejándose llevar. Y si a eso le añades una banda sonora con tu playlist o disco favorito, el momento de disfrute se intensifica.

Además, no solo es posible disfrutar mientras se cocina para uno mismo. Cuando vienen amigos o familiares a casa y no tenemos el tiempo suficiente para cocinar y además cocinamos para 5 o más personas el terror se apodera de nosotros. Siempre queremos quedar bien, que los platos estén riquísimos y que los comensales disfruten.  ¿Pero y el que cocina? Cuanto más se disfrute en la cocina, más se disfrutará en la mesa, ya que todas las emociones quedan reflejadas en el plato, así que mejor que sean positivas.

Existen miles de recetas que podemos hacer en no más de 20 minutos y que salen de la típica ensalada o la típica hamburguesa, así que el tiempo no debe ser una excusa. Crema de coliflor a los quesos, revuelto de brócoli y queso, champiñones empanados, quiche de salmón y queso de cabra o calamares a la plancha con aliño de albahaca entre otras muchas recetas que se pueden hacer y llevar a cabo en 20 minutos.

Está claro que más tiempo en la cocina no es proporcional a más disfrute, todo depende de cómo lo hagas y cómo te lo tomes. Cuanto más disfrutes mientras cocinas más disfrutaras de tus platos y más disfrutaran tus comensales.

Ponerse cómodo, colocarse el delantal, cerrar la puerta de la cocina, subir al máximo el volumen de la música…. ¡y a disfrutar!





2018 18 feb
Gastronomía / Artículos Foodies en busca de la otra guía (sólo para amantes de la nobleza de la materia prima) Editor: CREARMAS E+G

La comida mueve montañas y también a los foodies. Este término fue acuñado en 1984 y designa a aquellos para quienes comer es algo más que alimentarse. Los hay capaces de viajar hasta Bilbao a tomarse un café sin azúcar cultivado en fincas familiares o de peregrinar hasta los santuarios del cocido madrileño. Pero también de trasladarse a la Borgoña (Francia) para catar un chablis grand cru o de degustar en Hong Kong un plato de ojos de peces diversos. Para los sherpas de la comida, comer es toda una “experiencia”, sobre todo si tiene un punto aventurero.

Y desde esta nueva visión gastronómica surgen las nuevas guías foodies que son fiel reflejo de todos los vicios que rodean a la “nueva alta cocina”, que no son los mismos en los que incurre la “vieja alta cocina”, que sigue anclada en los criterios de la guía Michelin. La centenaria guía francesa prima la excelencia en el servicio y la comida, y cuenta con críticos de plantilla y unos principios imperturbables bien conocidos por los restaurantes; las nuevas tendencias han de premiar ante todo un factor tremendamente subjetivo: la novedad. El problema es que, en estos tiempos que corren, “nuevo” es sinónimo de “fotogénico” y “cool” o, lo que es lo mismo, de “marketing”. Y esto es algo que no siempre está relacionado con la buena comida.

Ir en busca de la tendencia más innovadora, de los placeres ocultos de la gastronomía, encontrar especialidades casi desconocidas y dar a la búsqueda gastronómica ese punto de aventura mencionado, es lo que hacen los foodies, y eso no se consigue muchas veces recorriendo los restaurantes más afamados de la ya referenciada guía. Se trata de restaurantes independientes, originales, curiosos y sugerentes. Restaurantes con materia prima de calidad y servicio cercano. Sitios donde cada detalle tiene su historia. Básicamente, ambientes con personalidad, que atrapan.

Para estos modernos sibaritas aficionados a comprar comida callejera en furgonetas, camionetas y puestos ambulantes, descubrir restaurantes de los que nadie ha escuchado hablar es uno de los pasatiempos preferidos. Así pues, buscan lugares alejados de las rutas turísticas que se transmiten por el boca a boca. El propósito de estas nuevas guías es dar la voz a locales pequeños con propuestas emprendedoras que no tienen dinero para promocionarse y que no pagan nada por aparecer.

Los foodies se dejarán llevar cuando sea necesario por unos postres peligrosamente suculentos, o un buen chuletón, o unos macarrones boloñesa con queso. Los límites de la comida pueden ser explorados en varias direcciones, en  ocasiones “volver al origen no es  retroceder, quizás sea andar hacia el saber…” como canta Maccaco..





2018 20 ene
Gastronomía / Artículos La cultura healthy. Cuidar la salud sin llegar a obsesionarse Editor: CREARMAS E+G

Seguro que muchos de vosotros ya habéis marcado la x en la casilla de “hábitos saludables” como uno de los propósitos para este nuevo año. El problema es que ya conocemos como funciona esto, los primeros días muy a full, llevamos la dieta a rajatabla, ejercicio todos los días, vamos a apuntarnos al gimnasio, nos compramos las zapatillas en las rebajas y luego después de un mes si te he visto, no me acuerdo. Modificar todos nuestros hábitos de un día para otro es prácticamente imposible, por eso lo primero que tenemos que hacer es tener claras las pautas que vamos a seguir, llevarlas a cabo de manera progresiva y solo así conseguiremos que se convierta en nuestra nueva rutina de trabajo.

Y así, casi sin saberlo, lo que te estás planteando es llevar una vida healthy. La cultura healthy está instalándose cada vez más en nuestro país, y muchas son las tendencias que han aparecido con ella.

¿Qué es exactamente “Ser Healthy”? Significa cuidar la salud en todos los ámbitos y de forma constante durante todo el día y todo el año, olvidándonos de esas “dietas milagro”. El ser “healthy” empezó siendo un estilo de vida pero hoy se ha convertido en parte de nuestra cultura.

Hoy en día somos conscientes de que la salud no es algo exclusivamente biológico sino que abarca otras dimensiones, como la intelectual, social, emocional y espiritual. Una armonía y un equilibrio entre todas ellas es lo que genera más felicidad.

Cuidarse, por dentro y por fuera, ha pasado de ser una preocupación puntual a convertirse en un concepto holístico cercano a la gestión del bienestar durante todo el día y todo el año.

La clave para empezar a ser healthy está en cambiar tus hábitos. Lo complicado de un mal hábito, es que lo haces ya de forma automática e inconscientemente y por esto no te das cuenta del daño que te hace. Pero cuidado, hoy en día estamos viviendo un auténtico boom de la cultura sana. No hay revista o blogger que se tercie, entre las que me incluyo, que no hable alguna vez de la importancia de llevar una vida sana.
 
Por su puesto que el hecho de preocuparnos por nuestra alimentación, por los alimentos que consumimos (su procedencia, el modo en que se cocinan, etc.) es de suma importancia, pero también es importante no obsesionarnos con ello, es decir, no angustiarnos por todo lo que comemos en todo momento. 

Una vez que tengamos claro las pautas que vamos a seguir lo ideal es que vayamos paso a paso. Primero tenemos que comenzar con aquellas cosas que sean más fáciles para nosotros de eliminar de nuestra vida diaria para que progresivamente podamos ir instaurando nuevos cambios.

Conseguir llegar a tener una vida healthy tiene que ser un reto personal, un reto que nos traiga felicidad y bienestar a nuestra vida. Si para nosotros es una imposición nunca conseguiremos alcanzar nuestros objetivos al 100%.

Ahora que ya sabemos como conseguir 365 días saludables solo nos queda ponerlo en práctica, así que anímate y únete al reto de cambiar tu estilo de vida.

Por lo tanto, ten en cuenta que existen mil versiones de lo que es ser “healthy”. No es un tema solo de alimentación y mucho menos de una vida restrictiva. Ser healthy es alcanzar un balance físico y mental. No se trata de modas, de dietas o de restricciones, se trata de aprender a querernos.





2018 05 ene
Gastronomía / Artículos Renovar-se o morir (adaptar los horarios de los mercados municipales al horario del cliente) Editor: CREARMAS E+G

Los mercados municipales han desarrollado una labor de comercialización de productos perecederos que ha supuesto su consolidación como uno de los formatos más importantes en el tejido distributivo español. Los mercados municipales no permanecen ajenos a la reconfiguración de la demanda: necesitan conocer el comportamiento del consumidor actual que mediante un proceso racional o irracional selecciona, compra, usa y dispone de productos, ideas o servicios para satisfacer sus necesidades y deseos.

Atrapados en la lógica de renovarse o morir, la renovación de los mercados representa hoy en día su principal reto. Las primeras señales de crisis de los mercados municipales se manifestaron a principios de los noventa. Desde entonces ha sido una constante en el debate público culparlos de su incapacidad para adecuarse a los nuevos hábitos de los consumidores. En el relato oficial, a los cambios de gusto y tendencias de la sociedad, considerados como algo natural y espontáneo, las respuestas de los mercados han sido la mala gestión, la incapacidad de modernizarse, el abandono de las autoridades locales y el deterioro de los edificios.

La cuestión es cómo afianzar al cliente del mercado y cómo se pueden captar nuevos compradores. Renovar los mercados, ampliar el abanico de servicios y ofertas, y mejorar los horarios comerciales son las tres estrategias emprendidas hace años para estos espacios. Está claro que para captar más clientes jóvenes y familias hay que adaptarse a sus necesidades. Es el futuro de los mercados.

Actualmente, cada mercado tiene su librillo, como los maestros. Los hay que cierran al mediodía, otros no. Y en muchos de los que abren proliferan persianas bajadas.

Para ser más competitivos hay que añadir servicios, sobre todo porque los clientes de los mercados ya dan una nota muy alta al servicio -un notable-, básicamente por la atención personalizada y la relación calidad-precio. Los hábitos de consumo han cambiado y tanto el comercio tradicional como los mercados municipales deben adaptarse al ritmo de vida actual.

Los nuevos consumidores son uno de los públicos más complejos de conquistar hoy en día, ya que lo que ellos buscan  es muy diferente a lo que buscaban las generaciones anteriores. Además, la trepidante velocidad en la que la tecnología está evolucionando hace que esta generación cambie de opiniones, necesidades y gustos muy rápidamente, mucho más que en otras generaciones lo que provoca que sean unos consumidores cada vez más exigentes.

Renovarse o morir, es una de las frases más utilizadas cuando deseamos o necesitamos realizar un cambio. 

Miguel de Unamuno fue quien dijo que “el progreso consiste en renovarse” poco a poco, consolidando así la frase hecha de “renovarse o morir”, destacando los beneficios de afrontar los cambios y no dejarse caer. Y en esa diatriba se encuentras nuestros mercados municipales.





2017 23 dic
Gastronomía / Artículos ¿Mercados con futuro? ¿Hasta cuando debemos esperar para que los mercados municipales se actualicen a los nuevos hábitos del consumidor? Editor: CREARMAS E+G

Estudiar el comportamiento del consumidor tiene relación no sólo con lo que los consumidores adquieren, sino también con las razones por las que compran un producto, cuándo lo compran, dónde, cómo y con qué frecuencia. Existen consumidores que por sus opiniones y recomendaciones influyen en la decisión de compra de otros. A pesar de que este análisis adquiere mayor importancia con el tiempo, en la actualidad da un giro radical en cuanto al comportamiento de los hábitos de consumo en relación a algunos años atrás.

El cambio tecnológico es una de las principales variaciones, así como el cambio en la cultura y tradiciones de los consumidores actuales. La constante evolución de la tecnología ha generado un cambio prfoundol y en consecuencia las empresas deben brindar a sus clientes una atención personalizada con el fin de no venderle solamente bienes o servicios, sino experiencias y estilos de vida. Todo esto genera cambios en el comportamiento y necesidades de las personas, por lo que es necesario que las empresas evolucionen conforme los gustos y necesidades del cliente con el propósito de optimizar el servicio al cliente y generar mayor rentabilidad.

Y es en este nuevo contexto donde los mercados siempre han de posicionanarse para volver a su papel dominante de antaño. Históricamente el comercio de proximidad creció a su sombra siendo probablemente el más importante motor dinamizador de la actividad económica en los barrios. A lo largo de la segunda mitad del siglo XIX y la primera del XX, acompañando al propio desarrollo de las ciudades, surgen los primeros establecimientos que van a albergar a los mercados municipales, atendiendo a la necesidad de cubrir los requerimientos de abastecimiento urbano siguiendo ya unas normas higiénico sanitarias y urbanísticas. Durante las décadas de los 50- 70 alcanzarán su máximo éxito y desarrollo, pero a partir de los años 80 las ciudades sufren un proceso de contraurbanización, un cambio de sentido en el proceso del crecimiento de las ciudades, de tal forma que la población de los centros metropolitanos más antiguos salía hacia otras áreas no metropolitanas, exteriores a los anillos suburbanos de las mismas.

Todo ello vino acompañado de un cambio en los hábitos de consumo, del envejecimiento de los cascos urbanos y la aparición de una dura competencia con otros formatos comerciales perfectamente adaptados a los nuevos hábitos de vida. Así se inicia un proceso de decadencia de los mercados municipales.

El mercado municipal compite hoy en día con otras fórmulas comerciales, lo que obliga a estudiar el comportamiento del consumidor final. El mercado municipal minorista debe adaptar su oferta comercial a las características de los segmentos de consumidores con la finalidad última de conseguir fidelizarle mediante la mejora de la calidad del servicio. El mercado debe realizar una oferta de atributos comerciales que se ajuste a las demandas del segmento de mercado objetivo. Por consiguiente deberá ofrecer una combinación de variables que resulte atractiva para su segmento objetivo y así poder convertirse en el formato elegido por los compradores.

El objetivo no es otro que conseguir un acto único de compra. Los mercados deben reconvertirse en centros especializados en productos de la compra cotidiana. Los mercados deben luchar por captar un público más joven (menor de 40 años) y con mayor poder adquisitivo, fidelizándolo.

Precisamente este público joven es uno de los grandes dolores de cabeza para los gerentes del mercado tradicional. En primer lugar, porque  la gente joven ha perdido los valores de elaborar comida como las de la abuela, "es muy difícil que hagan potajes y pucheros". Por ello hay que luchar para que la gente joven comprenda que una alimentación sana es importante para tener una vida de calidad, porque en este país la principal causa de muerte está relacionada con enfermedades cardiovasculares, que están muy relacionadas con un estilo de vida poco saludable, una alimentación baja en frutas y verduras, pescados y escorada hacia los hidratos de carbono, que son más fáciles de cocinar y elaborar. 

En segundo lugar, y seguramente la mayor causa de que este público joven tenga olvidado estos espacios comerciales son los horarios, de siete de la mañana a dos de la tarde, que solamente dan una posibilidad a la gente que trabaja hasta más allá de las tres de la tarde: madrugar para comprar o bien esperar al sábado para hacer la compra. 

Los mercados no podrán renunciar a ningún público en los próximos años.  El futuro pasa por unos mercados muy competitivos, por captar nuevos clientes

 





2017 08 dic
Gastronomía / Artículos La guía michelín, ¿debería reinventarse? Editor: CREARMAS E+G

Como sabéis, las estrellas Michelin son un reconocimiento de excelencia de la Guia Michelin que aporta un valor extremadamente importante para un restaurante.

La guía Michelin es y ha sido una gran guía que ha elevado y sigue elevando la gran gastronomía. Todo y así los habitos de consumo van cambiando, por eso desde crearmas nos preguntamos.. ¿debería la guia michelin readaptarse, y sacar una guía de restaurantes con practicas más elementales sin renunciar a la alta gastronomía?

Muchos de nuestros mejores chefs han apostado por un modelo de negocio enfocado a la comida popular. Junto a sus restaurantes de cabecera, esos con los que han conseguido gran reconocimiento y que suelen tener un precio astronómico -no apto para cualquier bolsillo-, también regentan locales mucho menos elitistas donde poder disfrutar de sus platos más tradicionales, generalmente en formato tapa, a un precio que el común de los mortales puede permitirse.

Estos restaurantes nacieron con un doble objetivo: además de acercar la alta cocina al público, suponen un desahogo económico para sus dueños. No hay que olvidar que mantener un restaurante con una o varias estrellas Michelin no es barato precisamente y, en más de una ocasión, los chefs se han visto con problemas para rentabilizarlos. Estas segundas marcas, que gozan del favor del público, suelen servirles de colchón para mantener sus restaurantes más emblemáticos.

“Democratizar” la alta cocina. Ese es el objetivo de restaurantes en los que se puede disfrutar de una comida o cena con el sello de las estrellas Michelin sin que cueste una pequeña fortuna. Con esta idea varios de los mejores chefs han asumido la dirección o el asesoramiento de cocinas alternativas a las de sus prestigiosos restaurantes que se olvidan de las largas listas de espera y acercan sus propuestas gastronómicas a más bolsillos. 

En líneas generales, la principal crítica que suele hacerse a la guía Michelin para España y Portugal es su ‘tacañería’ a la hora de repartir estrellas. ¿Debería esta gúia de referencia fijarse en estas segundas marcas y "suavizar" los criterios de las tan afamadas estrellas?

Según se desprende de su evolución de estos últimos años esta es la tendencia. El precio medio del menú degustación de los restaurantes incluidos en la Guía Michelin 2017 es de 58€, un 11% más económico que los contemplados en la anterior edición de la guía, cuyo precio medio fue de 65€, y un 22% menor si lo comparamos con la edición de 2015. El ticket medio se democratiza y, además, tiende a la baja.

¿Has visitado algún restaurante con estrella? ¡Cuéntanos sobre tu experiencia!





2017 11 nov
Gastronomía / Artículos Delicious food at home Editor: CREARMAS E+G

El concepto no es nuevo. Pero la idea continúa siendo encantadora. Un delantal, los mejores ingredientes, la mejor compañia, el entorno del HOGAR y las ganas de cocinar  bastan para darle rienda suelta a una velada nocturna. 

Hemos descubierto que una mesa bien servida es la mejor forma de conocer nuestra casa. Y también la de su gente, aquella que la habita.

Y es que el plan de salir a cenar o tomar copas ha ido relajándose hasta el punto de cambiarlo por quedarnos en casa, acompañados por un reducido grupo de amigos en el mejor de los casos, solos o con nuestra pareja en una variante aún más tranquila. Y es que, aún siendo un país en el que nos gusta disfrutar en la calle, parece que quedarse en casa se ha convertido en el nuevo salir. 

¿Cómo es posible? Quizás esta no sea la pregunta adecuada, quizás lo razonable sería preguntarse ¿y cómo no hacerlo? Los servicios de comida a domicilio ofrecen mucha más variedad y calidad en sus ofertas y te lo ponen realmente fácil, el arte del gin tonic está tan extendido que puedes prepararte un cóctel magnífico tu mismo y las plataformas de películas y series en streaming, como Netflix y HBO, ponen a nuestra disposición estrenos y clásicos que hacen que ir al cine a ver el último blockbuster no sea tan necesario. Y si hay necesidad de socializar con otras personas, siempre puedes tirar de redes sociales como Instagram, Facebook y Twitter, servicios de mensajería como Whatsapp o apps para ligar como Tinder. Comida, ocio, amistad y romance están servidos. Todo eso que se antiguamente se buscaba fuera, podemos satisfacerlo en casa y además, la mayoría de las veces, lo podemos hacer en pijama. ¿Qué más se puede pedir?

Es cierto que no se puede cuantificar el número de personas que deciden quedarse en casa, pero nuestra forma de comunicarnos puede ser un reflejo de nuestras costumbres y cada vez son más los memes que circulan entorno a conceptos como stay cozy que pueden traducirse como nuestro mítico "sofá, malta y peli". Ya no ocultamos nuestro deseo de de permanecer calentitos, resguardados, alimentados y entretenidos en el interior de nuestros hogares, para huir del ruido del mundo exterior que parece que cada vez nos causa más estrés. Es más, presumimos de nuestra hibernación con orgullo, –especialmente los daneses y su hyggetan a la orden del día– sobre todo ahora que estamos en invierno y que salir a la calle apetece más bien poco. 

Pero no se trata de ninguna locura millenial, sino más bien de una herramienta de supervivencia. Como respuesta a la velocidad a la que nos vemos obligados a actuar durante nuestra jornada laboral, pisar el freno y descansar en casa es una opción que hoy en día nos parece mucho más atractiva. Y tiene más ventajas.

  • Comerás lo que te agrada, pues claramente, tu elegirás los platos y los ingredientes de los mismos, ajustando siempre tu elección a tus preferencias y gustos personales.
  • Sabrás verdaderamente lo que comes, ya que tu mismo elaborarás la comida y sabrás qué hay dentro de ella, algo que muchas veces no ocurre cuando comemos comida comprada, precocinada o simplemente, realizamos todas las ingestas fuera de casa. Esto es algo que también puede ayudarte a cuidar tu línea, pues podrás saber si tu plato tiene excesiva grasa, azúcar u otros componentes perjudiciales para tu dieta.
  • Ahorrarás dinero, porque claramente siempre es más económico comprar los ingredientes y cocinar en casa que obtener la comida lista para consumir o que sentarnos en un restaurante a ordenar y que nos sirvan nuestra comida.
  • Quemarás algunas calorías al momento de cocinar, sobre todo, si eres de los más osados y se anima a amasar, batir o picar grandes cantidades de ingredientes, pues los movimientos de tus brazos y la caminata dentro de tu cocina sin duda representará una actividad física más en tu día.
  • Te relajarás, pues cocinar también ayuda a concentrar tu mente en otra cosa, a olvidar las tensiones de la jornada aunque sea por unos minutos y ello, puede ser de ayuda para que al momento de comer, disfrutes tu plato y puedas controlar cuánto y cómo ingieres los alimentos.
  • Compartirás un espacio más con tus seres queridos, ya sea amigos, familia, novia u otros, pues podrás elaborar junto a ellos un plato que después, tendrá mejor sabor y toda la carga emocional que la tarea compartida sumará al mismo.

Sí, esto de quedarse en casa parece que se está convirtiendo en el plan perfecto!!




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