2013 01 oct
Gastronomía / Artículos ¿por que cuesta tanto consumir un aceite de calidad? Editor: Marti Teres

 
Cuesta tanto consumir buen aceite sencillamente porque no le damos importancia a un producto fundamental en nuestra dieta y en nuestra salud. Así de claro.

Se hacen comentarios sobre si este Estado de Naciones es el mayor productor de aceite. Sólo debemos consultar los datos estadísticos para saberlo. Pero ¿se consume buen aceite? ¿Se cocina con buen aceite? Yo afirmaría que, en términos generales, no.

Me piden que de mi opinión -como productor- de por qué cuesta tanto consumir buen aceite y ya dije de entrada que no le damos importancia. Si sólo los que se llenan la boca de saber cocinar, cocinaran más con un buen aceite, en este Estado de Naciones el consumo interno del buen aceite incrementaría notablemente.

Vieja historia la que nos cuenta que para freír, aceite de semilla

y/o refinado, y el de oliva sólo para aliñar... Y la pregunta es:

¿por qué? Y la respuesta más común podría ser

A) Porque es más barato

B) Porque tiene un sabor menos intenso

Comentemos ambas afirmaciones. Sería más barato...

Si con la misma cantidad realizáramos más platos Si con la misma cantidad nos aportara el mismo sabor Si con la misma cantidad nos aportara más salud Si con la misma cantidad nos aporta una mejor digestión.

Tendría un sabor menos intenso...

Si en función del plato, seleccionáramos aceites de oliva de variedades distintas Si en función del plato, usáramos menor cantidad de aceite de oliva.

 
Esta casuística se da también en el mundo de la restauración. Y ahí nos duele. Nos duele oir a buenos amigos cocineros estos mismos argumentos. En este Estado de Naciones gozamos de la mejor despensa, de los mejores productores, de los mejores cocineros... Pero de los peores consumidores (e incluso cocineros).

Recomiendo que usen buen aceite y ustedes dirán, ¿qué es un buen aceite? Pues muy sencillo. El que crudo o en caliente nos aporta más salud y mejor sabor. ¿Y saben qué aceite es el que nos aporta más sabor en crudo y en caliente? El aceite de oliva virgen extra. Y de marca, porque una marca es compromiso. Lean, consulten, comparen y hagan la prueba. Y como todos los investigadores, sus conclusiones no serán otras que el aceite de oliva virgen extra. Sin lugar a dudas. Qué privilegio, tenemos libertad. Pues ante esta libertad ustedes pueden consumir salud o fármacos. Tienen libertad para escoger.

Comer bien o mal no es un problema de dinero sino de cultura. Poder comer o no hacerlo sí que es un problema de dinero. Palabras sabias de mi añorado Manuel Vázquez Montalbán.

 
Coman bien e incluso con buenos modales. Escojan sólo buenos productos y pregúntense cuáles serán estos buenos productos. Escojan restaurantes que le sirvan productos de calidad, entre ellos el aceite de oliva virgen extra.

Cuando un cocinero cocina con buen aceite de oliva virgen extra, piensa en su salud -en la de ustedes y en la suya-, en bienestar y en felicidad. No lo dude. Y si lo hace con el aceite, no lo dude tampoco, lo hará con la carne, el pan... Y con el agua. Pregúntele si cocina con aceite de oliva virgen extra. Si la respuesta es afirmativa, le quiere. En caso contrario, ya tiene argumentos para rebatirle.

Acuda a tiendas especializadas del comer, dónde los profesionales del buen servir -gentes con oficio- conocen cada uno de los productos que venden. Huya de la vulgaridad, del comercio sin oficio, del "expendedor" de alimentos. Y le aseguro que no pagará más. La calidad, el buen servicio y el precio sí que están reñidos. Existen tiendas especializadas y charcuterías que disponen de buen aceite. Lea las etiquetas. Allí encontrará la palabra que debe leer... Aceite de oliva virgen extra. Le aseguro que no es mucho esfuerzo.

Los productores de buen aceite -como de todos los demás alimentos- deseamos que ustedes se den cuenta que si no escogen bien, es porque no quieren. Y como ustedes son libres, están priorizando el fármaco a la salud. Pero como productor de aceite de oliva virgen extra que soy, lucharé siempre para su libertad incluso sabiendo que quizás no me hará mucho caso.

No se asuste por el precio. El aceite de oliva virgen extra no es más caro con respecto a los demás. Una cosa es cara cuando se aprovecha poco, cuando nos perjudica, o poco nos aporta. Con menos cantidad observará un rendimiento superior.

Cocine con "seny", aliñe con "valor" y espere unas semanas. Ustedes mismos se darán cuenta de lo que sucede en el estómago y... en el bolsillo.

Que les aproveche, y ya saben que aquí estamos para servir.




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