La actitud en el trabajo

La actitud en el trabajo

Las personas tenemos distintas maneras de actuar delante de cualquier tipo de situación. Actuamos según nuestra forma de ser y nuestro estado de ánimo. Éste último puede hacer que actuemos de forma distinta en una situación idéntica. A pesar de ello, normalmente las personas se definen por una forma de actuar y un determinado comportamiento para hacer las cosas, más comúnmente conocido como actitud.

¿Qué son las actitudes? No es lo mismo mirar el mundo con unas gafas de cristal rosa que con unas gafas de cristal negro. Nuestras actitudes son las gafas que cada uno de nosotros utiliza para mirar a su alrededor y a sí mismo. Son los filtros a través de los cuales percibimos la realidad. Las actitudes tienen tres componentes: cognitivo (pensamientos), emocional (sentimientos) y conductual (acciones). La actitud en el trabajo es muy importante porque de ella depende, en gran parte, nuestra continuidad en él.

En el trabajo la actitud que muestra el trabajador es tan importante o más que el trabajo que desempeña. Podemos clasificar los trabajadores, en dos tipos, según la actitud que muestran en el trabajo. Existen los trabajadores que muestran una actitud proactiva y siempre están dispuestos a tirar adelante y afrontar las adversidades con decisión e iniciativa. Y después están los trabajadores que siempre tienen el “es que” en la boca. Aquellos que afrontan con negatividad cualquier nueva situación que se les proponga o simplemente no tienen la iniciativa o la motivación necesaria para realizar su trabajo correctamente sin quejarse.

El papel que juega el empresario o los responsables directos de los trabajadores también es muy importante porque de él depende también la actitud que muestre el trabajador a la hora de desarrollar su trabajo. Si este trabajador no recibe ningún tipo de motivación o incentivo lo normal es que muestre una actitud muy neutral e incluso poco activa. Por el contrario, si el trabajador es consciente de la confianza que se le brinda y se le ofrece una buena motivación, lo más probable es que sea un trabajador con iniciativa y con ganas de mejorar. Si se quiere tener una buena respuesta del trabajador hay que combinar el papel de jefe con el de líder porque este último es el que consigue motivar al trabajador y por lo tanto, sacar lo mejor de él o ella.

La actitud que mostramos al mundo es muy importante porque de ella depende en gran parte nuestros éxitos o fracasos. Una actitud negativa conlleva en la mayoría de los casos, el fracaso porque es muy probable que la misma actitud nos haga ver la parte negativa a algo que también tiene una parte positiva. En cambio, una actitud positiva, es más probable que nos acerque a los éxitos, porque un vaso medio vació también puede estar medio lleno según los ojos que lo vean o las gafas que la persona lleve puestas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

div#stuning-header .dfd-stuning-header-bg-container {background-image: url(https://www.crearmas.com/wp-content/uploads/2018/11/How.to_.be_.more_.self-confident.jpg);background-color: #00577b;background-size: cover;background-position: center center;background-attachment: scroll;background-repeat: no-repeat;}#stuning-header div.page-title-inner {min-height: 550px;}